sábado, 12 de febrero de 2011

EL PROCESO DE TRABAJO DE LAS EMPLEADAS DOMÉSTICAS Y SU INCIDENCIA EN LA REPRODUCCIÓN FÍSICA E IDEOLÓGICA DE SUS EMPLEADORES[i]

JUAN CARLOS SANTA CRUZ[1]

Resumen.Se trata de dmostrar que el proceso de trabajo de las empleadas domésticas contribuye a la reproducción física e ideológica de sus empleadores.Es decir,a la reposición diaria de las familias para las que trabaja.La contratación de empleadas domésticas fortalece la cadena de subordinación jerárquica,hombre-mujer-empleada doméstica,contradice la lucha por la igualdad,y reafirma el machismo y el patriarcalismo al interior de la propia familia.


Precisiones sobre el concepto “empleada doméstica”.

Las empleadas domésticas son trabajadoras que prestan servicios en los hogares a cambio de un salario. Establecen un vínculo laboral que si es interno incluye hospedaje y alimentación.

Dice textualmente la Clasificación Industrial Internacional Uniforme de todas las Actividades Económicas (CIIU),que en los Servicios domésticos se incluyen las empleadas domésticas,cocineras,niñeras,
Secrearias privadas,jardineros,caseros,y otros empleados para el mantenimiento de los hogares,bien se trate de empleados contratados por el dueño de la casa,o por agencias comerciales que se dedican principlamente a proporcionar estos servicios.

Por su parte el Clasificador Internacional Uniforme de Ocupaciones (CIUO) conceptualiza a  los trabajadores de los servicios de la manera siguiente:”las ocupaciones incluídas en este grupo,corresponden a los trabajadores adscritos a los servicios de hostelería,servicios domésticos y servicios personales,cuyos trabajos consisten en servir comidas,bebidas y proveer a otras necesidades ordinarias de una persona o de una familia,realizar trabajos de limpieza y entretenimiento,prestar servicios personales o servicios de protección a las personas y  a las cosas y otros servicios afines”.

El servicio doméstico consiste en un conjunto de actividades que realizan generalmente mujeres,mediante un pago y están destinadas a la reproducción física e ideológica de sus empleadores.Es decir,a la reposición diaria de las familias para las que trabaja.

“Específicamente,en el servicio doméstico se pueden definir las siguientes categorías principales que agrupan actividades relacionadas y encaminadas a funciones determinadas; las vinculadas a los alimentos (comprar,preparar,y servir la comida,planear menús,limpiar herramientas de trabajo);la limpieza y el mantenimiento de la ropa;la limpieza general  de las zonas interiores de la casa;el cuidado de los niños;la limpieza y el mantenimiento de las zonas exteriores,incluyendo tareas de jardinería y lavado de carros;cuidado de animales domésticos,tareas de servicio personal (compra de cigarros,peinar a la señora,etc);esas labores que aparentemente no son trabajo,como vigilar la casa y que sobre todo están vinculadas a la coservación del patrimonio del hogar)” (Goldsmith, 1989) [ii]

La producción abarca una serie de procesos de trabajo con características variadas,a veces realizados en su totalidad por la empleada doméstica,y en otras cuenta con la participación eventual de alguno de los miembros del hogar.[2]

Una doméstica contratada para planchar ropa requiere un cierto nivel de experiencia en el uso de plancha eléctrica,así como el conocimiento del proceso en sí,como rociar la ropa,doblar,guardar,etc.

A veces la misma persona que plancha es quien lava la ropa,y en otros casos es una lavandera.El proceso de lavar ropa es simple cuando se realiza a mano y es complejo cuando se utiliza una lavadora.
Se dan casos que quien cocina es quien también limpia;o la niñera es la que lava,etc,
La situación más común en Nicaragua,es la referida a la doméstica que realiza casi todas las tareas de la casa,limpia,lava,cocina,cuida niños,etc. Dichos trabajos se realizan en el marco de un horario  fijado con límites  muy relativos,y en el caso de las residentes,por el mero hecho de serlo quedan bajo las órdenes de los patrones que disponen de su voluntad mientras está presente.

Los objetos del  trabajo y sus herramientas

Los objetos del trabajo doméstico son las personas a las que sirve y los bienes sobre los que ella opera.
Dado que el centro de trabajo es el hogar (una casa) ésta es un objeto de trabajo y se concreta al limpiar su interior y exterior;también incluye el servicio a los miembros del hogar,como lavar ropa,cocinar,asistir a los niños y ancianos.

Los objetos del trabajo se pueden analizar desde varias ópticas:
El objeto puede estar involucrado en distintos procesos del trabajo,por ejemplo la ropa cuando se lava y cuando se plancha.Ambos procesos pueden ser desempeñados por distintas personas.

También el objeto puede convertirse en herramienta de trabajo.Una herramienta del trabajo doméstico comprende aparatos y enseres y las instalaciones respectivas.Una sartén es una herramienta cuando se utiliza para freir huevos y es un objeto de trabajo cuando se le lava.

Respecto a la interrelación de los objetos del trabajo y las herramientas,cabe decir que las tareas domésticas se les suele caracterizar como muy sencillas en las que el sentido común es fundamental.Precisamente aquí radica uno de los obstáculos entre una patrona y la empleada doméstica cuando ambas provienen de medios socioculturales distintos. Lo que existe es una relación de subordinación,por lo que se impone siempre las concepciones de la patrona sobre la empleada. Y esta última debe adquirir los conocimientos indispensables para adaptarse al medio y al uso de las herramientas.

Generalmente,esta etapa del conocimiento de los enseres electrodomésticos genera fricciones y a veces sanciones,porque casi siempre las patrones suponen que las domésticas conocen el uso de ciertos electrodmésticos como licuadores,lavadores,etc.

La organización del trabajo

Desde el momento que se contrata  a una empleada doméstica se establece la organización del trabajo; es decir,se fijan las tareas y los procedimientos para su ejecución.
Cada patrona tiene sus normas y niveles de exigencias.Estas tienen que ver con el uso del tiempo útil y el libre,por lo que se traduce en la normación integral de la vida de la empleada doméstica,incluyendo prioridades en las que casi nunca figura la posibilidad de capacitarse o estudiar.

El trabajo de una empleada doméstica consiste en una rutina que parece no tener fin,que sólo trasciende cuando no se hace o es deficiente.

La diferencia con otras actividades y ocupaciones consisten en que no siempre hay una cadena de mando que defina y oriente el trabajo.En relación a los controles de calidad de las labores ejecutadas no existen parámetros definidos como en otras actividades.La supervisión y el control de la actividad es ejercida bajo una óptica personal,en donde lo subjetivo es determinante.A ello se agrega que los parámetros de calidad del trabajo varían incluso entre los mismos miembros del hogar.Lo que para unos es aceptable,para otros tiene ciertas objeciones u observaciones.

Se observa una fuerte presencia del empleador –individual,personal- quien fija la norma de trabajo,las sanciones y amonestaciones,de acuerdo a sus propios criterios.


En relación a la supervisión y el control es en donde se expresa más claramente la especificidad de la actividad,por la variedad de criterios respecto a lo que se supone bueno,regular o malo,así como los tiempos requeridos para su realización.La especificidad se constata al establecer una mínima comparación del ámbito del hogar con el de una oficina.En una oficina existe el trabajo ordinario con implementos de apoyo tales como archivadoras,escritorios,sillas,computadoras.En el hogar como centro de trabajo existen implementos relativos a la alimentación,descanso y esparcimiento.

Se hace prácticamente imposible trazar límites para la limpieza del hogar entre lo que responde a una necesidad real y lo que se deriva de “neurosis de limpieza”,por ejemplo.

La empleada doméstica que no reside en el centro de trabajo puede convenir su horario.Las que son contratadas como lavanderas cobran por piezas lavadas,así como las que planchan.Las que laboran como internas,sus jornadas de trabajo no tienen límites,ni existen normas precisas para el contenido de los mismos porque todo queda bajo el criterio de la patrona respecto a la cantidad y calidad de los trabajos.

En la organización del trabajo,la empleada doméstica al inicio tiene más posibilidades de negociar las condiciones en las que operará.Una vez legitimadas las tareas a realizar,resulta más difícil a la patrona imponer nuevas tareas o restringir el uso del tiempo libre.Esta es una fuente de conflicto,desde el momento que se incrementan las tareas sin variar la paga.



El servicio doméstico en el marco de las relaciones sociales

Para las empleadas domésticas residentes,el centro de trabajo es el lugar donde pernoctan,y por lo tanto,lo laboral está estrechamente ligado a lo personal.El trabajo,el descanso y el esparcimiento casi se confunden en el ámbito de la vivienda donde presta sus servicios.
La familia para la que trabaja no es su familia y de ellas puede tener un trato variado.Su vida personal queda relegada a un segundo plano.Su voluntad está en función de la voluntad de una familia o de sus patrones (as).Su libertad personal está restringida,en algunos casos en lo relativo al uso del tiempo libre,acceso a ciertas habitaciones y espacios al interior de la vivienda; también existe la dificultad o prohibición de intervenir en las pláticas que se desarrollan en el seno del hogar.

Si bien es cierto,que el trabajo doméstico da como resultante bienes y servicios para la reproducción de la fuerza de trabajo,no es reconocido en ámbito público,ya que representa una producción privada. No solamente porque se efectúa dentro de un marco privado (hogar) sino porque se realiza para un uso privado.

Este último aspecto lo diferencia de la producción del artesano que produce para el mercado. En suma, el trabajo doméstico no posee  las características de un trabajo social,sino de un servicio privado,personal,que presta la empleada doméstica.

En Nicaragua,por lo general,el servicio doméstico funciona bajo la dirección de una mujer (patrona),y es ejecutado por otra mujer (empleada doméstica)  a cambio de un salario.


Se da entonces,una relación fundamentalmente entre mujeres en el seno de la unidad doméstica,que pertenecen a clases sociales diferentes,por tanto,sus intereses,valores y actitudes difieren ante la vida cotidiana y específicamente frente al trabajo.A ello se agregan muchas veces aspectos generacionales y de carácter étnico.

La particularidad del trabajo del servicio doméstico, es que se realiza en el hogar,es decir,en el seno de la vida privada.En este ámbito,aunque se dan intereses generacionales y de género,se supone que existe una relativa armonía.La empleada doméstica es un ser extraño a la familia y su relación con ésta es de carácter salarial.No obstante,su presencia,desde el punto de vista ideológico genera una especie de contradicción en el seno de la institución familiar.
El servicio doméstico como tal,genera relaciones humanas más o menos profundas al interior de las familias a las que presta el servicio.En esta relación,como en todas las relaciones humanas lo subjetivo tiene gran incidencia.El espíritiu “maternal” desarrollado por ciertas patronas para con las empleadas domésticas,más jóvenes,sobe todo,no siempre va en beneficio de las mismas. En el caso la patrona decide que es lo bueno y lo malo,lo que le conviene y no  conviene a la doméstica,aún a costas de inmiscuirse en su vida personal.
En el marco de las relaciones sociales se ubica la tendencia al maltrato y a las humillaciones,que se expresan en registros de bolsos y demás pertenencias.Por la propia naturaleza del trabajo,la empleada doméstica está siempre expuesta a las desviaciones morales de  ciertos patrones,o sus hijos,que las acosan sexualmente,constituyendo esto una alerta frente a un tipo de aberrados que operan en su propia casa y en el seno de su  familia.
En relación a lo anterior resulta oportuno recordar que penetrar en el hogar,en lo privado,es muy dificil,debido a la concepción prevalenciente del principio de la inviolabilidad de la privacidad de las personas y su entorno,el hogar.Lo que ocurra en su interior es asunto de sus moradores yentre ellos debe resolverse.Este pensamiento forma parte de los principios del Código Civil de Nicaragua que objetivamente ampara y permite la violencia intrafamiliar y todas las injusticias que en su interior se cometan.
La empleada doméstica ,con raras excepciones,es un ser aislado social y organizativamente hablando,por las mismas características de su trabajo.Asimismo tiene serias limitantes para la educación,la capacitación e incluso de acceso a la seguridad social.A ello se agrega el hecho que casi siempre está mal alojada,a veces mal alimentada y con pocos momentos oficalmente reconocidos para el descanso.
La empleada doméstica,sufre al unísono un fuerte desarraigo cultural y social,junto a la virtual separación de sus hijos,ya que para desempeñarse  en esta actividad  debe recurrir a verdaderas redes de solidaridad familiar,en las que básicamente las abuelas se convierten en madres reales de los hijos e hijas de las empleadas domésticas.

Reflexiones finales

Para finalizar,quisiéramos compartir una reflexión final  con (Isis Duarte,1993) [iii],en el sentido que uno de los roles fundamentales que cumple el servicio doméstico en una sociedad como Nicaragua es que “libera” a las mujeres que trabajan,y que pertenecen  a familas de ingresos medios de la doble jornada. No cabe duda que la posibilidad de contratar a una empleada doméstica refuerza el patriarcalismo y la subordinación de la mujer en la sociedad.Esto es así porque se establece una cadena de subordinación jerárquica en el seno de la familia:hombre-mujer-empleada doméstica,lo que desde el punto de vista social contradice la lucha por la igualdad,al ubicar a la mujer (esposa) como protagonista directa de esa relación de subordinación respecto a otra mujer.Podría decirse,para finalizar que la oportunidad de disponer de una empleada doméstica no constituye un estímulo para la colaboración del sexo masculino,incluyendo los hijos en actividades propias del hogar,reafirmando en cierta manera el machismo y el patriarcalismo al interior de la propia familia.

NOTAS


[1] Sociólogo.Docente Departamento Ciencias Sociales.UCA. Nicaragua.



 La mayoría de los conceptos manejados,son el resultado de varias investigaciones de campo  realizadas en el marco de las actividades académicas del Departamento de Ciencias Sociales, en sectores altos y medios de Managua,utilizando el recurso de entrevistas en profundidad, a Empleadas Domésticas,el primero en 1996 y el segundo en el 2000..Estos testimonios han sido debidamente grabados y trascritos,y ellos sustentan los elementos más significativos de este artículo.
[ii] Goldsmith,Mary (1989).Uniformes,escobas y lavaderos:el proceso productivo del servicio doméstico.En trabajo poder y sexualidad.El Colegio de México.
[iii] Duarte,Isis (1993).Las trabajadoras domésticas dominicanas:interrogantes para el movimiento feminista.En trabajadoras del hogar en América Latina.Editorial Nueva Sociedad,Venezuela. 

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