viernes, 11 de febrero de 2011

La derecha es portavoz de un proyecto político

La derecha es portavoz de un proyecto político

25 mayo de 2010
Por Juan Carlos Santa Cruz

En Nicaragua el vaivén de los políticos y el bombardeo de los medios de comunicación nos llenan de incertidumbre, y nos ponen a pensar sobre cuáles serán las razones que impiden a los diputados neoliberales ponerse de acuerdo para aprobar leyes de interés social y popular.

Comencemos por el principio, y no tratemos de culpar a los individuos solamente. Es cierto que las actitudes de los diputados dependen de su visión del mundo, pero tiene mucho peso la visión política del partido que representa.

Detrás de los partidos políticos de Don Arnoldo y Don Eduardo hay fuertes grupos económicos, y en coincidencia ambos han abrazado el neolibealismo como bandera de lucha, y como tales no han descansado en despojar a los sectores populares de cualquier conquista que hayan obtenido en la década de los ochenta, léase privatización a gran escala, sin importar para nada las secuelas en los sectores populares.

El neoliberalismo es un proyecto que prioriza el capital, la ganancia, lo financiero por sobre lo social, y lo humano.

Cuando los diputados sandinistas y sus aliados intentan aprobar leyes de beneficio a los sectores populares como educación y salud, los diputados neoliberales arnoldistas y eduardistas lo interpretan como un atentado a sus intereses ideológicos, porque su proyecto es el de la privatización, de todo lo que sea popular. Es por eso que su modelo de educación y salud se asemeja al esquema empresarial de un supermercado, en donde quien tiene dinero compra, y los demás que busquen qué hacer.

Entonces, en lugar de ver, únicamente a los diputados como individuos aislados debemos asociarlos al proyecto político que defienden y al que se deben. Por supuesto que hay algunos diputados que asumen conscientemente su rol y votan a favor de las leyes sociales, no así los arnoldistas y eduardistas que prefieren ser consecuentes con el neoliberalismo.

El pensamiento mezquino neoliberal confunde los intereses del país con los del Gobierno, como si los gobiernos fueran eternos.

Estos mismos diputados viajan constantemente al exterior, no obstante no logran captar que en el exterior se nos observa como país, y casi no les interesa quien está en el gobierno, lo importante es que pague. Incluso, llama la atención esta actitud, pues, quienes quedan como héroes son los diputados sandinistas, los mismos que los diputados arnoldistas, eduardistas, y sus socios neoliberales querían perjudicar.

Cuando los neoliberales arnoldistas, eduardistas, y sus hermanos ideológicos anaranjados no aprueban o retardan préstamos están perjudicando al país y en especial a los más necesitados

El razonamiento de los neoliberales arnoldistas, eduardistas, y sus hermanos ideológicos anaranjados es más o menos el siguiente: "si no aprobamos leyes de interés social los perjudicados serán los sandinistas". Luego vendrán los desencantos cuando los sandinistas conformen alianzas con diputados, conscientes que se deben a su pueblo, y se aprueben leyes de interés social, y el razonamiento mezquino cae hecho trizas por los suelos, y quienes aparecen como los malos de las película son ellos. No le deseo mal a nadie, pero el pueblo pasa factura , por aquello de premios y castigos.

El poder del proyecto neoliberal es tremendo sobre estos diputados con tal de cumplir sus preceptos generan ingobernabilidad, restricciones y pobrezas para el país, y para colmo se ganan el desprecio de los sectores populares.

La reflexión final, es que la politiquería tiene cabida en el parlamento, pero quien lleva la voz cantante entre eduardistas, arnoldistas y anaranjados son los mandatos tenebrosos, llamémosle del neoliberalismo, y su expresión local injerencista a quienes Sandino les dio su lección. 

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